Prosiguen las quejas por los deficientes mantenimientos por toda la ciudad
A unos diez metros de un área de juegos infantiles, el mirador del monte de San Pedro presenta graves y peligrosas deficiencias en su vallado. En un tramo de unos 15 metros hasta en tres ocasiones la balaustrada original de madera está remendada con vallas de obra atadas con plásticos.

Se trata de la zona situada al lado del salón de celebraciones del mirador. Allí, la parte que da al mar está protegida con un vallado de madera. Si se examina de izquierda a derecha, nos encontramos que, nada más empezar, una valla de obra tapa las primeras carencias: la ausencia de dos troncos horizontales. La valla aparece sujeta a la barandilla por una cinta plástica similar a la empleada por Protección Civil para acordonar las zonas de peligro.
Poco después, la caída de otros dos troncos se soluciona del mismo modo y, ya en la parte más próxima al mar, justo donde está situado uno de los visores del parque, aparece la parte más grave. Ahí son tres las vallas metálicas y oxidadas que corrigen la carencia. Por último, en la parte final de la balaustrada, donde esta termina al llegar al comedor, se puede ver otra valla de obra. En esta ocasión no persigue corregir ningún desperfecto, sino proteger un tramo de unos dos metros sin protección.
Estas deficiencias están en una zona del parque situada a unos 15 metros de altura. Ello ha llamado la atención de los usuarios «Con los niños aquí al lado jugando, deberían no solo arreglar eso, sino extender la valla incluso unos cuatros metros», comentaba Elena Zeragia. Por su parte, Ruth Fernández y Mario García alertaban de la «poca estabilidad» de las sujeciones «que podrían llegar a generar un accidente mortal».
Reparación inmediata
Desde el Ayuntamiento indican que estas vallas metálicas son provisionales, debido a la rotura de una barandilla de madera. Su sustitución ya ha sido contratada y están pendientes de recibir las nuevas vallas lo antes posible. El viernes pasado fue revisada esta instalación provisional por parte de técnicos.
Fuente: La Voz de Galicia

















